Sin duda los planetarios pueden considerarse uno de los primeros acercamientos de las TIC a la enseñanza. Estas monumentales obras, con su característica cúpula o domo y su sofisticado proyector datan del año 1923, cuando Walther Bauersfeld realizó la primera proyección de un espectáculo planetario en el mundo.
Obviamente, su enorme coste de construcción y el uso de una tecnología cuyo manejo y mantenimiento requieren de unos conocimientos muy específicos, hacen de estos planetarios obras faraónicas que no pueden instalarse en los colegios, si bien sí son centros abiertos al público que se visitan con frecuencia en excursiones organizadas por centros educativos, como parte de la formación del alumnado. Existen, no obstante, alternativas más económicas, aunque de prestaciones mucho menores, como los planetarios portátiles.
En los planetarios no sólo se proyectan imágenes de la bóveda celeste, también se aprovechan las últimas tecnologías de grabación IMAX para ofrecer toda clase de espectáculos audiovisuales, con mayor o menor contenido didáctico. La particular forma de proyección consigue una inmersión de los espectadores en la escena que no puede compararse a ningún otro tipo de visualización, al estar rodeados por una imagen de 360°. Así mismo, existen en sus instalaciones otras actividades a visitar, entre las que destacan las exposiciones, generalmente dedicadas a la temática astronómica, las ciencias naturales, o los experimentos de física y química.
En este vídeo podemos ver una visita familiar a un planetario y las diversas actividades que él se exhiben.



